lunes, 11 de febrero de 2019

Pescadores de hombres

Nuestro mundo es una maravilla de la creación que se nos ha regalado. Pero los humanos a veces nos empeñamos en destruir, lo que Dios nos ha regalado. Aún peor, hacemos daño y robamos la dignidad a las personas. Y muchas veces el rostro de las mujeres es un vivo ejemplo de ello, como bien nos lo recuerda la campaña de Manos Unidas.



Ayer en nuestra Eucaristía Familiar, recordábamos nuestro compromiso de seguidores de Jesús, para luchar por un mundo donde haya justicia.
Jesús nos llama y nos necesita para echar nuestras redes , tiempo y solidaridad, y así acompañar a las personas sufrientes.

Con nuestra pequeña, pero viva comunidad de la catequesis, ofrecimos a Jesús, nuestros remos y caña de pescar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario